martes, 21 de octubre de 2025

SOBRE LAS MEJORAS RETRIBUTIVAS PARA EL PROFESORADO

 



Hace unos días hablábamos sobre las movilizaciones realizadas en Extremadura pidiendo la homologación salarial con respecto al resto de comunidades autónomas. En esa entrada hablábamos ya de la necesidad de mejorar las retribuciones que percibe el profesorado debido a las dificultades con las que se encuentra este al encarar su día a día con el sueldo actual que percibe. Y no estamos hablando de pasearnos por las calles de nuestras localidades con un último modelo de coche o de adquirir un chalet en la sierra para disfrutar de nuestras largas vacaciones. Estamos hablando de acceder a una vivienda digna. Estamos hablando de poder realizar una cesta de la compra sin reducir los artículos de consumo básicos. Estamos hablando de ser retribuidos en base a nuestra labor, función y nivel. Estamos hablando de justicia salarial. Ni más ni menos.


Ya comentábamos, en la misma entrada, que según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), desde el año 2020 la subida del IPC ha sido, aproximadamente, de un 20%, mientras que la subida de la media de las retribuciones del profesorado es de apenas un 10% (hablamos de la media, en algunas comunidades no se acerca a este porcentaje).  Según también el INE, desde 2010, la disminución de los salarios reales del profesorado ha sido constante. Solo en los últimos cinco años, como hemos indicado, la pérdida ha sido de alrededor de 10 puntos porcentuales. Por lo tanto, la pérdida adquisitiva acumulada ronda el 22%, siendo solo en los último 5 años, de más del 8%




También hemos comentado en entradas anteriores que, en nuestra comunidad, Castilla y León, se ha rubricado en verano un acuerdo en el que se mejoran las condiciones laborales del profesorado. En él se recogen ciertas medidas referidas al aumento en las retribuciones del profesorado, pero este aumento (mínimo en la mayor parte de los casos) solo afecta a una parte muy concreta de nuestro colectivo (equipos directivos, profesorado itinerante y profesorado con mayor antigüedad) y no a la generalidad del profesorado, la mayoría. Y a los profesores que sí se han beneficiado de esta mejora, el aumento es insignificante (79 euros los miembros de los equipos directivos de los centros rurales agrupados; el profesorado itinerante pasa de cobrar 9 € a 15 € mensuales el llamado factor A). 


En cuanto a la subida del cuarto y quinto sexenio, esta mejora retributiva sí es mayor (unos mil euros anuales para el cuarto, y otros mil para el quinto), como compensación a la carrera profesional a la que no pueden acceder, pero solo afecta al profesorado más antiguo, porcentaje menor de la totalidad de los profesores de nuestra comunidad (¿Cuántos profesores cobran el quinto sexenio que implica 30 años de servicio activo teniendo en cuenta, además, que la mayor parte de este funcionariado pertenece a clases pasivas con la posibilidad real y efectiva de poderse jubilarse a los 60 años?). Hay que tener presente, además, que, a diferencia con otras comunidades autónomas como Asturias o La Rioja, en Castilla y León no se cobran de manera simultánea el complemento por carrera profesional y la antigüedad (sexenios), teniendo que elegir entre los dos (recordemos que la carrera profesional solo está implantada en convocatoria ordinaria en el primer tramo, por lo que los profesores más experimentados no pueden disfrutarla), haciendo que la diferencia salarial con estas otras comunidades, en donde sí se cobran los dos complementos, sea aún mucho mayor. Añadimos que, además, en esta carrera profesional que se pretende instaurar en Castilla y León, hay más sombras que luces, porque aún existe un desconocimiento considerable sobre su aplicación y desarrollo. Comentamos que el primer nivel o categoría sí se está aplicando, pero todavía, salvo las pasarelas extraordinarias que se abrieron al inicio de su implementación, no se ha convocado la segunda categoría (evidentemente, tampoco de la tercera y cuarta) ni publicado los requisitos que se piden para acceder a esta. Recordemos que la participación en la carrera profesional está supeditada a cumplir unos requisitos, que estos en el primer tramo son mínimos, pero los del segundo y posteriores, aparte de una permanencia mínima en las categorías anteriores ya establecida (entre 5 y 7 años, salvo pasarelas extraordinarias, si las hubiese), previsiblemente sean superiores y de una exigencia mayor (titulaciones, investigación educativa, participación en proyectos, publicaciones ... ), por lo que una parte del profesorado puede verse fuera de los supuestos beneficios de esta carrera profesional.  También recordar que estas convocatorias no se realizan de manera regular, sino que van a estar siempre sujetas a las disposiciones y necesidades presupuestarias (lo que no sucede con los sexenios), es decir, que puede que no se convoquen con regularidad, al igual que sucede en otros colectivos laborales. Este hecho no es nimio, es más, estamos viendo que la actual paralización de los presupuestos generales del estado, que afecta también a los presupuestos autonómicos, está afectando a todos los desarrollos económicos de proyectos ya aprobados y que están siendo abocados, en más de un caso, a su paralización.





ANPE Castilla y León ha suscrito este acuerdo, entendiendo cualquier mejora como un paso a dar, por pequeño que se el avance. No obstante, es necesario seguir trabajando para una consecución real de la mejora en las retribuciones salariales de nuestro profesorado. Una mejora que nos permite recuperar el poder adquisitivo perdido, con un salario digno acorde a nuestra calificación y función profesional, y ajustado al nivel de reconocimiento que deberíamos tener en base a la importante labor social que desarrollamos el conjunto del profesorado de la enseñanza pública.




Desde ANPE se exige y propone:

  • Subida salarial inmediata superior al 5 %: Paralizar de inmediato la constante pérdida salarial que arrastra el profesorado desde 2010, con subidas estructurales y consolidadas para el profesorado.

  • Plan plurianual de recuperación salarial: Mecanismos de recuperación salarial a medio plazo que permitan la recuperación del poder adquisitivo.

  • Deflactación automática ligada al IPC: Revalorización automática de los salarios docentes ligada al IPC real y garantizada por ley.

  • Homologación salarial entre comunidades autónomas para acabar con desigualdades territoriales.


Aquí os dejamos el enlace a dos artículos que aparecen en el último número de la revista de ANPE (627 septiembre - octubre 2025). El primero, "Es tiempo de hechos, no de excusas", escrito por José Francisco Venzalá, presidente Nacional de ANPE. El segundo, sobre las medidas urgentes para frenar la pérdida salarial que exige nuestro sindicato. También os dejamos un enlace sobre este mismo tema tratado desde la web de ANPE Castilla y León.





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